Sultana Mahidevran

Bienvenido a la Buhardilla de Waru Waru, el lugar donde cada joya tiene su historia.

En la Turquía de mediados del s.XVI, en el reinado de Solimán, apareció la figura de Mahidevran, una muchacha que con tan solo 14 años encandiló el corazón del sultán desde su situación en el harén, hasta convertirse en esposa y madre del heredero al trono. De gran belleza y caracterizada por sus ojos azules, gozó de su superior posicionamiento hasta la llegada de Roxelana, una esclava que terminaría convirtiéndose en la esposa predilecta y provocando la expulsión de palacio de Mahidevran.
Anillo Mahidevran
Detalle del Anillo Mahidevran (Puesto)

Hecho en laminado y esmaltado en plata y con una turmalina turquesa facetada, el Anillo Mahidevran es el complemento perfecto para dar un toque orientalizante a cualquier día y noche.

Corona de Baviera

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A lo largo de cientos de siglos, la monarquía ha hecho gala de su ostentación por medio de joyas y propiedades varias que se convertían en su distintivo real; uno de ellos fueron las coronas. Altas, engastadas, achatadas, diademas, repujadas, tiaras… ha habido una enorme variedad correspondiente al elevado  número de reyes, pero sin duda la más destacable es la Corona de Baviera.
Realizada en oro, adornada con diamantes, rubís y esmeraldas, y coronada por un orbe en el que se sitúa el diamante azul de los Wittelsbach (familia que tomó el ducado de Baviera como reino en 1806), forma parte del conjunto bávaro de coronación consistente en Corona de Baviera, corona de la reina, la espada del Estado, el orbe real y el cetro real. A día de hoy todo el conjunto se encuentra en Múnich como parte del Tesoro del Palacio Residenz.
Broche Baviera

Hecho en plata repujada y rematado por una perla, el Broche Baviera es una perfecta copia en miniatura de esta maravillosa corona.

Camille Doncieux

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Siempre se ha dicho que todo gran artista tiene su musa: Dalí tuvo a Gala, Van Gogh a Sien, y Claude de Monet tuvo a su primera esposa, Camille Doncieux.
Hija de un marchante, Camille conoció a Claude en París en 1865, y automáticamente se convirtió en su modelo y referente de la figura femenina. La relación comenzó con gran intensidad y con la desaprobación de la familia de ambos, pero el tiempo pasaba y la situación se afianzó al dar a luz a su primer hijo, Jean. Con la llegada de su segundo retoño (Michel) Monet amplió sus capacidades temáticas, afianzándose en el costumbrismo y los colores pastel, reflejando escenas de juego y sensualidad marcadas por el intenso amor que sentía hacia su familia. Catorce años más tarde, tras casi una veintena de felicidad extrema para la pareja, Camille falleció por causa de un cáncer pélvico y, aunque el pintor volvió a casarse, su carácter ya nunca fue el mismo. Se mostraba apático, frío y distante, recordando siempre a su musa perdida.
Collar Doncieux
Detalle del Collar Doncieux
Hecho en plata de primera calidad y cuarcita azul celeste, como los ojos de Camille, el Collar Doncieux es una pieza única que os aportará un cierto toque de elegancia victoriana y colorido impresionismo.

Las Hadas de Cottingley

Bienvenido a la Buhardilla de Waru Waru, el lugar donde encontrarás la única e irrepetible artesanía con historia.

Todos hemos pecado de bromistas en alguna ocasión y hemos sufrido también las novatadas de amigos y parientes; pero ¿qué pasaría si una pequeña broma se convirtiera en toda una revolución?
En 1917 dos primas, Elsie de 16 años y Frances de 10 años, realizaron una serie de cinco fotografías en Cottingley (Inglaterra), en las que se las veía realizando sus actividades lúdicas en compañía de hadas.
En 1981, en una entrevista realizada para la revista The Unexplained, las primas declararon que las fotografías eran falsas; habían sujetado recortes con alfileres de sombrero. Frances, sin embargo, mantuvo hasta su muerte en julio de 1986 que habían visto hadas y que la quinta fotografía, que mostraba a las hadas tomando el sol, era verdadera.
En una entrevista televisiva realizada en 1982, Elsie Wright declaró que habían estado demasiado avergonzadas para admitir la verdad después de engañar al autor de Sherlock Holmes (Sir Arthur Conan Doyle) que había dado fe de la veracidad de las imágenes.
Broche Cottingley

Hecho en plata esmaltada a fuego y con cristal de swarovski engastado, el Broche Cottingley refleja la belleza y delicadeza de esas hermosas imágenes que, sin bien dieron en ser consideradas un fraude, fueron tremendamente inspiradoras para el mundo de la fantasía.

La Zarina Katia

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La Historia ha dado en tratar negativamente a cientos de personajes femeninos que, llevados por su ardiente pasión, cedieron en ser amantes de hombres poderosos. Uno de esos casos es el de Katia Dolgorukov, amante y posteriormente esposa del zar Alejandro II de Rusia. Alejandro fue protector de la familia Dolgorukov desde que ella contaba doce años, y cinco años más tarde surgirían los primeros síntomas de la atracción entre ellos. No sería hasta los veintiún años que se consolidaría la relación y Katia se convertiría en la amante oficial del zar, llegando a darle cuatro hijos (el tercero de ellos fallecido por mor de un enfriamiento repentino) que posteriormente se reconocerían como legítimos herederos del imperio ruso.
Muchos eran los que acusaban a Katia de intrigar con empresarios poderosos y de llenar la cabeza del soberano con ideas liberales, pero Alejandro siempre desmintió tales calumnias. En una carta a su hermana Olga, escribió: “Ella ha preferido renunciar a los actos sociales y las diversiones propias de las jóvenes damas de su edad y ha dedicado toda su vida a amarme y cuidar de mí sin interferir en cualquier asunto a pesar de los numerosos intentos de quienes quieren utilizar fraudulentamente su nombre, vive sólo para mí y dedicada a la educación de nuestros hijos”. Gran parte de esta desaprobación sobre la recién nombrada emperatriz, sobrevino por la relación tan dulce y amorosa que compartía la pareja. Se llegó a decir de Alejandro que se comportaba como un adolescente y de Katia, que perdía las formas al llamar al zar por el diminutivo (inapropiado) de “Shasha”.
Pendientes Katia

Hechos en oro engastado de swarovski y con una pieza central de silicato del grupo VIII (a la que pertenece el topacio), los Pendientes Katia son una pieza única e irrepetible que os aportará un toque de elegancia digno de una zarina.

Virginia Oldoni

Bienvenido a la Buhardilla de Waru Waru, el lugar donde cada joya se inspira en una increíble historia.

Ha habido muchas espías femeninas a lo largo de la historia: desde la conocida Mata Hari hasta la menos famosa Nancy Wake, diversas mujeres emplearon sus capacidades intelectuales, físicas y personales para introducirse en los círculos de los regentes y comandantes más poderosos de la historia.

Virginia Oldoni, la Condesa de Castiglione (1837-1899), fue una aristócrata dedicada al servicio secreto italiano, conocida sobre todo por su relación romántica con el emperador Napoleón III de Francia; de hecho, gracias a la influencia que ejercía sobre él, la unificación italiana fue posible.

Se decía que era tan delicada como una mariposa de cristal por lo que el soberano mandó confeccionar para ella un broche con dicha forma.
Broche Virginia

Hecho en plata y swarovski engarzados, el Broche Virginia es una joya elegante a la par que delicada que os aportará un brillo extra en cualquier ocasión.

Noves y Petrarca

Bienvenido a la Buhardilla de Waru Waru, el lugar donde cada joya se inspira en una historia.

Laura de Noves, conocida también como “Laura de Sade”, fue una noble provenzal casada con el marqués Hugo de Sade y oriunda de Noves o Aviñón. Se ha considerado por su fecha de nacimiento y defunción (1310-6 de abril de 1348) que podría ser la Laura citada por Petrarca,  aunque también se estudia la posibilidad de que nunca existiera y que tan solo se tratase de un recurso poético del artista para referirse al laurel (“laurus”), el árbol consagrado al dios Apolo, protector de la poesía.
Gargantilla Noves
Detalle de la Gargantilla Noves

Realizada en oro y cristal de swarovski, engarzado, la Gargantilla Noves es un reflejo perfecto de la elegancia y el buen gusto italianos del s.XIV, llevados a nuestro tiempo.